El cierre del año 2025, marca un punto de evaluación para el Gobierno del Estado de Sinaloa, encabezado por el gobernador Rubén Rocha Moya, cuya administración ha transitado por escenarios complejos y desafíos estructurales que han puesto a prueba la capacidad institucional del estado.

En los rubros de Salud y Economía, el balance general arroja resultados favorables. A lo largo del año, se impulsaron acciones orientadas a fortalecer la atención médica, ampliar la cobertura de servicios y atender rezagos históricos, particularmente en comunidades con mayor necesidad. Estas medidas permitieron mejorar la capacidad de respuesta del sistema de salud estatal y avanzar en la consolidación de un modelo más incluyente.

En el ámbito económico, Sinaloa logró cerrar el año con estabilidad financiera y con estrategias que favorecieron la actividad productiva, la inversión y el empleo. En un contexto nacional complicado, el estado mantuvo el dinamismo en sectores clave, lo que permitió amortiguar impactos negativos y sentar bases para un crecimiento sostenido.

Sin embargo, el principal reto de la administración continúa siendo la seguridad pública. El 2025, fue un año difícil en este rubro, especialmente en Culiacán, donde los hechos de violencia han generado preocupación social y una percepción persistente de inseguridad. Esta situación ha evidenciado la complejidad del problema y la necesidad de respuesta de mayor alcance.

Ante este escenario, el gobernador Rubén Rocha Moya optó por fortalecer la coordinación con el Gobierno Federal y las Fuerzas Armadas, apostando por una estrategia conjunta, que permita enfrentar un fenómeno que rebasa las capacidades locales. Si bien los resultados aún no satisfacen plenamente las expectativas ciudadanas, la ruta institucional se mantiene firme, con énfasis en la cooperación intergubernamental y el fortalecimiento de los mecanismos de seguridad.

De cara al 2026, el Gobierno del Estado, proyecta un nuevo impulso a través de obras públicas con sentido social, concebidas como un parteaguas en la administración estatal. Se trata de grandes proyectos de infraestructura que, una vez culminados, buscan detonar el desarrollo regional, generar empleo y mejorar de manera tangible, la calidad de vida de las y los sinaloenses.

El desafío para la administración estatal, será consolidar los avances alcanzados en Salud y Economía, cumplir con los compromisos en materia de obra pública y, sobre todo, lograr resultados más contundentes en seguridad. Sinaloa requiere estabilidad, desarrollo y paz social.

El 2026, se perfila como un año decisivo para que las estrategias implementadas, se traduzcan en resultados concretos y para que la ciudadanía recupere la confianza en un futuro de armonía y bienestar.