La política sinaloense comienza a moverse con discreción, pero con señales cada vez más claras rumbo al proceso electoral de 2027.
Aunque falta tiempo para la definición de candidaturas y responsabilidades partidistas, en Morena empiezan a surgir perfiles que destacan por su trabajo institucional, su capacidad de operación y, sobre todo, por mantener una imagen pública alejada de los escándalos que tanto han desgastado a la clase política tradicional.
Uno de esos nombres es el de Omar López Campos, actual secretario de Bienestar y Desarrollo Sustentable de Sinaloa.
A sus años, representa una nueva generación de servidores públicos que han optado por el trabajo de territorio antes que por la confrontación mediática. Desde su llegada a la SEBIDES ha encabezado programas sociales que benefician a cientos de miles de sinaloenses, impulsando acciones de vivienda, certeza patrimonial y bienestar para las familias más vulnerables del estado.
Diversos informes oficiales señalan que más de 800 mil sinaloenses reciben algún beneficio de programas sociales coordinados por la dependencia que encabeza.
Su trayectoria dentro de Morena y de la administración pública ha sido ascendente.
Ha ocupado responsabilidades tanto en el ámbito federal como estatal, acumulando experiencia en la operación de programas sociales y en la gestión gubernamental.
Más allá de las simpatías o diferencias partidistas, López Campos ha logrado construir una imagen de funcionario cercano a la ciudadanía, con presencia permanente en el territorio y sin señalamientos públicos que comprometan su desempeño.
Por ello, no resulta extraño que en distintos círculos políticos comience a mencionarse su nombre como una opción viable para asumir la coordinación estatal de Morena con miras a las elecciones de 2027. Se trata de un perfil joven, institucional y con capacidad de diálogo, características que hoy parecen indispensables para un partido que buscará mantener la hegemonía política en Sinaloa.
En un segundo frente, también se vislumbran cambios importantes dentro del gabinete estatal.
La reciente salida de Ana Chiquete de la Secretaría de las Mujeres para asumir una responsabilidad legislativa en el Senado de la República abre la puerta a una nueva etapa en esa dependencia.
La ahora exfuncionaria dejó el cargo para ocupar la suplencia senatorial correspondiente, movimiento que fue confirmado esta misma semana.
Ante ese escenario, comienza a cobrar fuerza el nombre de Brenda García para asumir la titularidad de la Secretaría de las Mujeres. Su experiencia al frente del Instituto de Capacitación para el Trabajo del Estado de Sinaloa (ICATSIN) la respalda como una funcionaria con resultados, capacidad administrativa y cercanía con diversos sectores sociales.
Durante su gestión en ICATSIN logró fortalecer programas de capacitación y vinculación laboral, consolidando una institución que se ha convertido en una herramienta importante para el desarrollo de miles de sinaloenses.
Su eventual llegada a la Secretaría de las Mujeres representaría no solamente un relevo administrativo, sino la oportunidad de imprimir una visión de gestión basada en resultados y cercanía ciudadana.
Los tiempos políticos comienzan a acelerarse.
Mientras Morena analiza los perfiles que habrán de conducir el proyecto rumbo al 2027, nombres como Omar López Campos y Brenda García aparecen en el radar como parte de una nueva generación de cuadros políticos que buscan construir liderazgo desde el trabajo institucional y no desde la estridencia.
Porque al final, en política, los relevos exitosos suelen construirse mucho antes de que lleguen las campañas.
